QUIEN SOY
Soy Tania.
Mujer, madre y esposa.
Te entiendo, te comprendo… yo ya he pasado por ahí.
Soy madre, trabajadora y emprendedora.Me he sentido agotada, exhausta y perdida.Hasta que recordé que no es egoísmo escucharnos y volver a nosotras.
Mi historia. Te abro mi corazón.
Dónde estaba.
Estaba en el aparente éxito externo.Había construido una carrera sólida como directora de banca, con reconocimiento y estabilidad durante más de diez años.
Pero mi historia de responsabilidad comenzó mucho antes.
A los 18 años, la muerte de mi padre me obligó a bajar de golpe a la tierra. Dejé de ser una adolescente con la cabeza en las nubes para asumir, junto a mi familia, la gestión de una empresa con trabajadores, propiedades e hipotecas. Mientras estudiaba Derecho y Empresariales, sostuve tanto la carga emocional del duelo como la responsabilidad empresarial que aquella situación exigía.
Aquella etapa forjó mi fortaleza. Y también mi modo supervivencia.
Años después, me incorporé plenamente a la empresa familiar, renovando por completo el negocio y creando junto a mi hermana el Grupo Sylvania 1974, gestionando varios establecimientos de alojamiento con alta ocupación y un volumen importante de habitaciones, además de propiedades destinadas al alquiler residencial.
Más adelante fundé mi propia empresa, Ibiza Royal Apartments, especializada en alquiler turístico en Ibiza, que llegó a gestionar hasta diez propiedades, consolidando durante más de diez años un proyecto empresarial rentable, bien estructurado y económicamente sólido.
Desde fuera todo parecía éxito: trayectoria, gestión, responsabilidad, resultados e ingresos elevados.
Pero dentro sentía que no estaba viviendo mi verdadero propósito.
Hacía, hacía y hacía.Conseguía resultados.Generaba mucho dinero.
Y aun así, mi corazón no se sentía pleno.
Mi despertar
Después de años funcionando desde la exigencia y la responsabilidad, comenzaron a aparecer señales que ya no podía ignorar.
Un precáncer. Un SIBO (disbiosis intestinal). Y lo que más marcó mi vida: la pérdida de mi hija Luna.
Ese fue el momento en el que todo se detuvo.
Comprendí que no podía seguir desconectada de mi cuerpo ni de mi verdad. No podía seguir viviendo únicamente desde el hacer, el sostener y el cumplir.
Había aprendido a ser fuerte para todos. Pero no había aprendido a escucharme a mí.
La pérdida de Luna me rompió. Y al mismo tiempo me despertó.
Me obligó a mirar hacia dentro con una honestidad que hasta entonces no había tenido.
Ahí comenzó mi transformación real.
Empecé a investigar mi historia, mis antepasados, los patrones y creencias heredadas que estaban influyendo en mi manera de vivir.
Profundicé en mi linaje, en mi infancia, en las lealtades invisibles que había asumido sin darme cuenta.
En ese camino conocí a Paco de la Fuente y su programa Metamorfosis, que me ayudó a ordenar muchas piezas internas y a comprender el poder de la transformación consciente.
Poco después descubrí la activación de la energía Kundalini.
Ahí sentí que algo se alineaba profundamente.
Decidí formarme con la escuela Aka Academy , atravesar el proceso en primera persona y entrar de lleno en un camino que no solo sanó mi energía, sino que transformó mi manera de vivir.
Fue un proceso largo, incómodo, valiente, pero absolutamente revelador.
Ahí comenzó la mujer RAÍZ que soy hoy.
Desiciones dificiles
Dejé mi puesto de dirección en el mundo de la banca.
Renuncié a la empresa familiar.
Vendí propiedades.
Y cedí la gestión de mi empresa patrimonial.
Solté estructuras que durante años me habían dado seguridad y reconocimiento.
Viajé para formarme, alejándome de mi marido y de mis hijos durante días.
Me alejé de un entorno más tradicional para adentrarme en el mundo espiritual, sintiéndome a veces incomprendida, diferente e incluso cuestionada.
Y el pasado enero viví algo que terminó de consolidar mi transformación.
Tuve que sacar mi voz y poner mis deseos encima de la mesa.
Algo aparentemente pequeño, como querer tener a mi perrito Jucey, se convirtió en un punto de inflexión.
Por primera vez me enfrenté a una decisión clara:
seguir callando mis deseos para evitar el conflicto o afrontar el conflicto y ser fiel a mi autenticidad.
No fue fácil.Provocó una crisis familiar importante.
Pero entendí que vivir en paz no es vivir en silencio.Es vivir en coherencia.
Por suerte, el amor que siempre nos hemos tenido nos permitió atravesar esa crisis y salir más reforzados como pareja y como compañeros de vida.
Aprendí que crecer también implica incomodar.Y que ser fiel a mí misma vale más que encajar.
Ha sido un proceso largo, profundo y valiente.
Donde estoy ahora
Hoy me siento plena y abundante en todos los sentidos. He transformado mis traumas en sabiduría. Me siento empoderada para dedicarme exclusivamente a crear experiencias transformadoras para mujeres: retiros y acompañamientos profundos.
No lo hago por necesidad económica. Lo hago por propósito.
De todo esto y con este fin nace este proyecto:
Mujer Raíz
Desde entonces
Desde entonces he convertido cada experiencia de mi vida —la responsabilidad precoz, el éxito empresarial, la pérdida, la enfermedad, las decisiones difíciles y las conversaciones incómodas— en conciencia y en método.
He aprendido que la verdadera transformación no ocurre cuando todo es fácil, sino cuando elijo ser fiel a mí misma incluso cuando incomoda.
Hoy no solo vivo alineada con mi propósito.
He creado el Método Mujer RAÍZ, un proceso que integra reconexión, activación, integración y valentía para zambullirse en una nueva vida con propósito.
Acompaño a mujeres que sostienen demasiado, que han aprendido a ser fuertes para todos menos para ellas mismas, y que sienten que algo dentro se ha apagado.
Les muestro que el cambio es posible.
Que sanar es posible.
Que elegir desde el deseo y no desde el miedo es posible.
Porque yo he transitado ese camino.
Y hoy vivo con plenitud, abundancia y coherencia, no desde la necesidad económica, sino desde la elección consciente.
Mi propósito es expandir esta transformación y acompañar a más mujeres a recuperar su voz, su energía y su raíz.
Desde entonces decidí que mi historia no sería solo superación, sino guía para otras.
Hoy acompaño a mujeres a dejar de sobrevivir y empezar a vivir desde su verdad.
Porque la vida me enseñó que callar puede mantener la paz externa,
pero solo la coherencia trae paz interna.
Y esa coherencia es la raíz de una vida con propósito.
Escuelas en las que me he formado.