QUIEN SOY

QUIEN SOY

Soy Tania. Mujer, madre y esposa. Te entiendo, te comprendo… yo ya he pasado por ahí.

He sido madre, trabajadora y emprendedora.Me he sentido agotada, exhausta y perdida.Hasta que recordé que no es egoísmo escucharnos y volver a nosotras..”

Soy mujer. Te entiendo. Te comprendo. Yo ya he pasado por ahí.

Mi camino de transformación me llevó a formarme en Activación Kundalini (Nivel 1 y 2 y Master Training en México) con AKA Academy, como Sacerdotisa de la Llama Magdala en Shaktipak, Escuela de Misterios, y en Programación Neurolingüística con Adelina Ruano. Pero mi mayor aprendizaje nace de lo vivido. He atravesado traumas, pérdidas y grandes aprendizajes que hoy dan sentido a mi propósito. Por eso acompaño a mujeres que sienten lo mismo que yo sentí.
Soy Tania. Mujer, madre y esposa. Empresaria y exdirectiva, acostumbrada a sostener responsabilidades, decisiones y ritmos exigentes. Y también una mujer profundamente espiritual, sensible y consciente. Como muchas mujeres, he vivido dando mucho hacia fuera y olvidándome de mí. He sido madre, trabajadora y emprendedora… y en ese camino también me he sentido agotada, exhausta y perdida. Mi vida cambió cuando comprendí algo esencial: no es egoísmo escucharnos y dedicarnos tiempo. Al reconectar conmigo misma, con mi cuerpo y mis emociones, todo a mi alrededor empezó a transformarse. Yo volví a brillar, y quienes me rodeaban también.

De todo esto y con este fin nace este proyecto:

Kundalini Muladhara


Permítete volver a ti.

Muchas mujeres, al convertirse en madres, se entregan por completo. Aman, cuidan, sostienen… y poco a poco se olvidan de sí mismas. Se apaga la energía, se descuida el cuerpo y las emociones, se enfrían las relaciones con amigas y, casi sin darse cuenta, la relación de pareja también se distancia. Los hobbies se abandonan y los sueños quedan en pausa. Todo se hace por amor. Por amor a los hijos, por sostener a la familia. Pero cuando los hijos crecen —o cuando el cansancio se hace demasiado grande— aparece un vacío difícil de nombrar: la falta de amor hacia una misma. Por eso hoy acompaño a mujeres a volver a sí. A recordarse. A recuperar su energía, su deseo, su alegría y el amor más importante de todos: el propio.